EEUU y la UE atacan, mienten y desinforman sobre la realidad de Venezuela
En esta nueva entrega de Barómetro Internacional, nos preguntamos ¿hasta dónde son capaces estos grupos terroristas? Porque los grandes medios de prensa,
han multiplicado tanta mentiras contra la sociedad venezolana, porque
esta ultraderecha enferma de odio ha financiado a grupos paramilitares,
sicarios, porque sus universidades privadas
han entrenado a jóvenes para la violencia en las denominadas marchas
pacificas que solo fueron el telón de una guerra genocida contra todos
los ciudadanos, porque la mayoría de la clase media fue presa en las
barricadas, en sus colegios, en los supermercados, con las calles con
aceite, los francotiradores y los alambres (guayas de la muerte).
Hoy al hablar de fascismo nos remontamos a los modelos nazi –fascistas de la Segunda Guerra Mundial, a las acciones racistas y el exterminio étnico en los antiguos Balcanes. Ni
en las dictaduras como la de Pinochet en Chile donde se asesinó a miles
de chilenos, se destruyeron miles de árboles, se quemaron
Universidades, se colocaron guayas en las calles, para asesinar
motorizados, hasta posibles niños en bicicleta. Estos hechos son parte
de una estrategia foránea, porque se basa en los libretos de los
denominados “golpes suaves”, donde se crea una falsa resistencia cívica
ya que en el caso venezolano el apoyo a estos métodos no alcanza el 20%,
todas las encuestas muestra un rechazo de más del 80%, a la violencia, a
las barricadas y a la imposibilidad de su tránsito libre, tal como lo
contempla la Constitución de Venezuela.
El
otro elemento que han manejado estos grupos de ultraderecha es el odio a
los sectores populares, a los cual solo convoca cuando hay elecciones.
Consideran a los dirigentes populares o chavistas, como ignorantes,
brutos, pata en el suelo, "tierrudos". Este
sector dirigido por familias de la burguesía, como son Henrique
Capriles, Leopoldo López y María Corina Machado Zuluoga y muchos de sus
alcaldes hoy en rebeldía y detenidos, por incumplimiento de sus
funciones, ha creado un desprecio hacia el pueblo, realizando un trabajo
de alienación con las urbanizaciones (zonas) de clase media, muchos de
sus habitantes de origen mestizo criollo, de familias humildes, pero que
subestiman a los sectores populares. Este
fenómeno de arribismo les ha llevado a perder su visión de
venezolanidad, para mirar a EEUU, pero además para albergar odio. Tal
como lo manifestara el gran humanista Víctor Hugo, “Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga”.
El terrorismo es la segunda fase del “golpe suave” contra todo el pueblo
Hoy
estos sectores de la ultraderecha han pasado a la nueva fase de su
“golpe suave”: a las acciones terroristas para tratar de crear la
inestabilidad de la sociedad venezolana. La continuidad de esta
estrategia ha sido posible con la contratación de paramilitares,
sicarios, marginales, hasta lumpen, que cobran por semana en algunas
modalidades. Hay tarifas para quemas, es decir que un supermercado, una
Universidad, un transporte colectivo, etc., tienen un valor. Esta
metodología del terror, fue usada en Libia, en Siria y Ucrania, para
crear un desgaste del gobierno, para intentar crear un callejón sin
salida, para traer una intervención extranjera.
La
modalidad de la desinformación es confundir a la sociedad, ya que han
tratado de adjudicar las barricadas y las quemas, a los colectivos
bolivarianos, como lo hicieron en el 2004 con los círculos bolivarianos,
sectores del pueblo organizado que han mantenido la calma y no han
caído en las provocaciones de estos terroristas. Pero
nadie de la derecha ha condenado a los verdaderos violentos, muchos de
ellos olvidan el golpe de abril del 2002 y el paro petrolero. Esos son
los mismos que han mantenido la violencia por 15 años, Capriles, López,
Machado, Ledesma, que han recibido millones de dólares para tumbar el
gobierno del presidente y comandante eterno Hugo Chávez, y que ahora
llevan la guerra contra la presidencia de Nicolás Maduro, al que en
otras cosas acusan de “obrerito” e “ignorante”, como parte de su
estrategia racista y antipopular.
Pero
no hay más ignorante que esta derecha, que ahora sin líderes por las
reyertas internas, con Capriles abucheado por sus propios adeptos que lo
acusan de perdedor e incapaz, y López que ha sido el principal
instigador de las acciones irresponsables de violencia en la cárcel.
Esta derecha no tiene respuesta a las propuestas de paz y dialogo
ofrecidas por Maduro y el gobierno bolivariano, no valoran las mesas de
trabajo sobre economía y seguridad, no tienen ningún plan de gobierno.
Para estos sectores solo existe un camino, la salida del presidente constitucional de manera ilegal, ya que por la vía democrática existe la figura del Referéndum revocatorio en la mitad de su periodo constitucional. Pero esta derecha, es consciente de su incapacidad, de ganar la elección por los votos del pueblo venezolano, solo aspiran a una salida golpista y violenta, no creen en sus propias fuerzas, solo aspiran una acción externa para destruir su propia patria, como lo están haciendo estos 49 días de violencia terrorista y asesina.
EEUU y la UE atacan, mienten y desinforman sobre la realidad de Venezuela
Venezuela está siendo asediada por la mayor campaña de medios privados de las potencias capitalistas mundiales. Nunca
se había visto una campaña tan alevosa y llena de mentiras, el
presidente Barak Obama ha mostrado su doble cara, el falso premio Nobel
muestra una vez más la decadencia de un sistema internacional decadente,
porque la Organización de Naciones Unidas (ONU), no tiene capacidad de
mediar o resolver conflictos en el Mundo. Hoy sus resoluciones son
avaladas y presionadas por EEUU, la OTAN, y algunos países satélites
como Canadá, Israel, entre otros súbitos del modelo unipolar, donde el
Departamento de Estado obliga a sus aliados a ejecutar sus planes
expansionistas en el Mundo.
En
ese marco se inscribe la organización de la ultraderecha venezolana,
que reciben el financiamiento de distintas organizaciones
estadounidenses, como la CIA. Además cuentan con el asesoramiento de los
grupos terroristas y mercenarios de EEUU radicados en Miami, donde
existe una de las principales bases de desestabilización para Venezuela y
América Latina. En ese marco
intervencionista, se han planificado durante 15 años planes contra el
gobierno bolivariano, la muerte del presidente Chávez, fue considerada
por EEUU el momento de quiebre de la revolución, pero la derrota de
Capriles ante Maduro por más de 300 mil votos, llevó a la derecha a la
violencia y a la mentira del fraude, generando el 14 de abril 2013 sus
conocidas guarimbas, con más de una decena de muertos.
Ante
la imposibilidad de lograr un Golpe de Estado se amplió el plan del
Departamento de Estado, hacia la guerra económica con un modelo similar
al golpe de Chile de 1973, creando desabastecimiento, acaparamiento,
subas de precios en más del 500 por ciento, creando un nuevo caos. Todo
este plan tenía el objetivo de lograr la mayoría de las alcaldías, por
parte de la oposición en una elección concebida por Capriles, como
Referéndum revocatorio. Allí nuevamente este gobernador de Miranda
sufría su cuarta derrota electoral, lo que generó una nueva respuesta de
EEUU, que con varios asesores y entrenamientos de guarimberos en México
y en Universidades privadas venezolanas. Como parte de esta estrategia el 23 de enero del 2014 se llamó al golpe suave y a la guerra terrorista continua.
Toda
esta realidad de acciones terroristas y llamados a la violencia, ha
sido deformada por los medios privados internacionales. El llamado de
EEUU a través de Panamá, para aplicar la Carta Democrática,
(anteriormente utilizada contra gobiernos democráticos y progresistas,
nunca contra las dictaduras del Cono Sur de América) muestra la falsa
apología de Obama a su modelo democrático occidental, ya quedaron en el
pasado sus sueños sociales, la maquinaria del Complejo
Militar-Industrial de Estados Unidos, lo transformó en un títere. Ahora
sus discursos son amenazantes, llaman a las sanciones internacionales, a
las guerras, contra Siria, Libia, o su intervención en Ucrania, solo
ejecuta las misiones de este Complejo Militar-Industrial y de las
trasnacionales.
Los
medios internacionales al servicio de la mentira y la guerra solo crean
un escenario televisivo, no buscan la verdad o el sentido de la
realidad de Venezuela. Ya
tienen el libreto enviado por EEUU y a OTAN, no existen grupos violentos
de derecha, rezan las noticias, esa violencia la hacen los colectivos
chavistas y los militares. Los
diputados López y Machado son mártires, no importan sus declaraciones a
la violencia, los Alcaldes de Voluntad Popular (VP) hacen la guerra,
dirigen a los violentos, pero para CNN, El País de España, Universal y
El Nacional, son los chavistas. Como decía el escritor uruguayo Eduardo
Galeano “vivimos en un mundo al revés”. Hoy
la Guerra de Cuarta Generación pasa por el golpe en los medios de
comunicación, ellos son la invasión, el ablandamiento y el contexto para
la guerra, tal como se está desarrollando en Venezuela.
diegojolivera@gmail.com
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