Ha llamado la atención la visita que hiciera semanas atrás la hija del
Comandante Supremo Hugo Chávez, María Gabriela, al Comandante y líder de
la revolución cubana, Fidel Castro. Da para muchas especulaciones el
referido viaje a La Habana, de una de las hijas mimadas del súper
Gigante Hugo Chávez. Uno podría pensar que se fue de vacaciones. Pero
cuesta creerlo. Otros piensan que tal vez fue para recibir consejos de
parte del hombre sabio de Cuba. ¿Consejos sobre qué? Tal vez, Fidel la
llamó para animarla a incursionar en la política. Es muy posible. Pero
ella ha demostrado no gustarle la política. Salvo que lo tenga bien
guardado. En todo caso, descarto que haya ido a vacacionar. No obstante,
algo importante tuvo que comunicarle el político más versado de América
Latina, y buena parte del mundo, a la hija de quien fuera, en vida, su
gran amigo Hugo Chávez Frías. He oído a mucha gente hablar mal de esta
muchacha. En verdad, no comprendo por qué. ¿Puede haber una sorpresa en
los meses venideros? En política no hay nada descartable. Es cuestión de
esperar.
2. Unos hijos alejados de la política
Mucha gente se ha preguntado el por qué ninguno de las hijas e hijo de un monstruo de la política, como Hugo Chávez, se interesaron por lo apasionante que resultó la política para su padre. Al punto que dio su vida por el amor a su Patria y por la pasión que le ponía a la práctica de la política. Era, lo que decía Aristóteles, un animal político. Pero no es el único caso. Ha sucedido con otros grandes líderes cuyos hijos o hijas no han seguido el camino que ellos transitaron. Los apellidos pesan mucho. Es una traba, y una incomodidad para quién pretenda ser como su padre, o superarlo. Así ha sido en la política, en la cultura, en general, en el deporte, en las ciencias y otras manifestaciones humanas.
3. Cualquiera persona puede visitar a Fidel
En efecto, Fidel Castro sigue siendo una atracción para muchos, a nivel mundial. El recibe, a menudo, a jefes de Estado y líderes mundiales. También lo han hecho otras personalidades de la cultura, el arte y el deporte. Así como algún periodista. Pero María Gabriela Chávez, es sólo la hija de Hugo Chávez. Un gran amigo de Fidel. En todo, caso, confieso que estoy especulando. Lo que no deja de ser curiosa la tal visita. La presencia de la hija de Chávez en La Habana no ha arrojado ninguna declaración. Por lo que no se sabe qué trató con el máximo jefe de la Revolución Cubana. Será el tiempo el que se encargue de arrojar luces sobre el encuentro, entre María Gabriela Chávez y el Comandante Fidel Castro.
¡Volveré!
2. Unos hijos alejados de la política
Mucha gente se ha preguntado el por qué ninguno de las hijas e hijo de un monstruo de la política, como Hugo Chávez, se interesaron por lo apasionante que resultó la política para su padre. Al punto que dio su vida por el amor a su Patria y por la pasión que le ponía a la práctica de la política. Era, lo que decía Aristóteles, un animal político. Pero no es el único caso. Ha sucedido con otros grandes líderes cuyos hijos o hijas no han seguido el camino que ellos transitaron. Los apellidos pesan mucho. Es una traba, y una incomodidad para quién pretenda ser como su padre, o superarlo. Así ha sido en la política, en la cultura, en general, en el deporte, en las ciencias y otras manifestaciones humanas.
3. Cualquiera persona puede visitar a Fidel
En efecto, Fidel Castro sigue siendo una atracción para muchos, a nivel mundial. El recibe, a menudo, a jefes de Estado y líderes mundiales. También lo han hecho otras personalidades de la cultura, el arte y el deporte. Así como algún periodista. Pero María Gabriela Chávez, es sólo la hija de Hugo Chávez. Un gran amigo de Fidel. En todo, caso, confieso que estoy especulando. Lo que no deja de ser curiosa la tal visita. La presencia de la hija de Chávez en La Habana no ha arrojado ninguna declaración. Por lo que no se sabe qué trató con el máximo jefe de la Revolución Cubana. Será el tiempo el que se encargue de arrojar luces sobre el encuentro, entre María Gabriela Chávez y el Comandante Fidel Castro.
¡Volveré!
No hay comentarios:
Publicar un comentario