Vuelo 235 de Conviasa, Barquisimeto-Caracas
Pasajeros del vuelo No 235 frente al counter de Conviasa
Credito: aporrea tvi
Conviasa El Placer de volar
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Personal de Conviasa atendiendo la emergencia en el aeropuerto Jacinto Lara de Barquisimeto
Credito: aporrea tvi
Al día siguiente mandaron un avión exclusivo para nosotros y regresamos a casa sanos y salvos
Credito: Archivo
El vuelo de Conviasa No 235 de Barquisimeto a Caracas, el viernes 27 de junio, estaba retrasado, los pasajeros desde la sala de espera veíamos la aeronave, recién adquirida, nuevecita, que como novia nueva, nos hacia esperar.
Finalmente, luego de una larga espera, nos hicieron abordar la aeronave, todos estábamos un poco tensos, no solo, por la larga espera, sino que ese viernes, en horas de la tarde, hubo un apagón en el país y las instalaciones del aeropuerto Jacinto Lara de Barquisimeto estaban funcionando con las plantas de emergencia, con las consabidas incomodidades. Pero, volvamos al abordaje, una vez dentro del avión, la tripulación cumplió con el protocolo de cierre de puertas y la explicación del uso del cinturón de seguridad y la ubicación de las puertas de emergencia.
Fuimos hasta la cabecera de pista y el piloto, capitán de la aeronave, nos informa que por una falla neumática, una de las dos turbinas del avión, no pudo ser encendida por lo que el vuelo quedaba suspendido y sin remedio, de vuelta al terminal.
No quedaba ni un asiento vacante, algunos de los pasajeros tenían conexiones internacionales y otros compromisos ineludibles, esa noche en Caracas, aumentaba el nerviosismo y la gente de Conviasa, moviendo de arriba para abajo, buscando solucionar cada uno de los casos, que se generan en situaciones como esta.
Un grupo de desconocidos que abordan un avión, para dirigirse de un punto A a un punto B, de pronto comienzan a relacionarse entre si y a compartir un momento único. Por la cabeza de muchos, pasa la idea, de qué hubiese sucedido, si la falla hubiese sido en el aire, o despegando y eso te hace reflexionar sobre la vida.
La gente de Conviasa del aeropuerto de Barquisimeto, se portó a la altura, aunque nos quedamos en tierra, algunos pasajeros lograron cupo en otro vuelo, otros se fueron por tierra a Caracas esa noche.
A un grupo, a pesar de las dudas de algunos y algunas, hombres de poca fe, nos alojaron en el Bio Hotel de Barquisimeto, una hermosa construcción moderna, cena incluida, cantamos y compartimos hasta un cumpleaños. El hotel cinco estrellas, con un excelente servicio y al día siguiente, abordamos un avión de Conviasa que vino de Maiquetía a recogernos y luego de un vuelo excelente, llegamos a casa.
Gracias a la gente de Conviasa Barquisimeto por su excelente atención, algunas cosas salen bien en Venezuela.
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