Hace un llamado al presidente, Nicolás Maduro, porque teme por su vida
Abogado Erik Navas denuncia a escuadrones de la muerte conformada por una red de funcionarios que alcanza a altos poderes en CAUCAGUA
Agosto 01 de 2014.- A Erik Navas, como en una película, le cambió la
vida el día 12 de diciembre del 2013, a raíz de la llamada de un vecino
de su parcela, ubicada en Caucagua, Municipio Acevedo, del estado
Miranda, quien a la vez es cliente de sus servicios como abogado. El
Vecino le pidió el favor, que lo llevara a socorrer a las novias de dos
trabajadores de su finca, quienes lo habían llamado para notificarle que
habían sido sacados a la fuerza de la finca por un grupo de hombres y a
ellas las habían dejado abandonadas, semidesnudas en la Encrucijada de
Caucagua.
Al llegar al lugar, dejó a su vecino a media cuadra del sitio acordado,
pero al avanzar, como una cuadra, fue interceptado por un grupo, como de
30 funcionarios de la policía de Acevedo, entre los que pudo reconocer a
un agente de apellido Boyer, unos vestían de negro y otros de civil, a
golpes y con armas apuntándolo, fue sacado de su vehículo, y lo
sentaron esposado en el asiento trasero, así lo trasladan hasta la
finca del vecino, donde con una patrulla de Poliacevedo con un mecate
derribaron el portón de la finca, cuando es trasladado a la casa, pudo
observar que también llevaban a su vecino golpeado y esposado. Allí los
esperaban una gran cantidad de hombres.
En la casa, esposado, le vendan los ojos y le colocan una bolsa plástica
para asfixiarlo intermitentemente. Entre varios le golpean y le
interrogan acerca de una mujer, a quien, según los funcionarios
policiales, él había secuestrado, a lo que respondió, que no tenía ni
idea de lo que le preguntaban, fue golpeado y torturado salvajemente
hasta desmayarse varias veces.
A la vez el vecino y los trabajadores de la finca, eran también
salvajemente golpeados. A las muchachas, novias de los trabajadores, a
través de amenazas, ultrajes y torturas fueron obligadas a acusar al
Vecino de abuso, una de ellas con pánico, señalo al Vecino, los
funcionarios la emprendieron de nuevo contra la humanidad de este,
dándole otra brutal golpiza, mientras al abogado Navas lo llevaron al
lado opuesto de la casa grande, mientras lo seguían golpeando, hasta
que uno de ellos ordenó parar los golpes, lo sentaron en el pretil de la
casa y luego de una pequeña tregua, lo apuntaron con una escopeta y
se la colocaron muy cerca de la cara y le dijeron que ya estaban
cansados del interrogatorio, y que si no hablaba en ese instante, lo
iban a matar. Navas, casi sin aliento dijo: “No voy a responder a algo
que desconozco, si me van a matar, háganlo, porque ya mi madre me espera
desde hace 14 años y seguro me recibirá con los brazos abiertos. Si no
lo hacen, seguiré criando a mi hijo…que dejé en casa” En ese momento
escuchó dos disparos, y el funcionario que le apuntaba con la escopeta
le comentó, que ya habían matado al Vecino y que ya le tocaba su turno,
lo llevaron a un lugar cercano, de donde había escuchado los disparos, y
al pasar de un lugar a otro escuchó los gritos del Vecino (aunque no lo
pudo ver, porque estaba vendado) quien luchaba con los funcionarios que
lo torturaban, pero le alivió saber que aún seguía con vida.
Lo colocaron en un lugar cercano a donde había quedado su carro al
llegar a la finca, y le apuntaron con un arma, la cual cargaron varias
veces muy cerca de su cara y le amenazaron conque lo iban a matar y que
dijera, de una vez por todas, dónde tenía a la mujer secuestrada,
porque ya el Vecino estaba muerto y si no hablaba seguiría la misma
suerte; al dar la misma respuesta (desconocía de que le hablaban) le
dieron la orden de correr por su vida, y al caminar tres o cuatros
pasos, no pudo más y cayó arrodillado de espalda a los funcionarios,
quienes lo levantaron por ambos brazos y lo lanzaron a la
camioneta-patrulla, al poco tiempo, suben al Vecino en la patrulla.
Fueron sacados de la finca hacia un lugar desconocido (ambos estaban
vendados y esposados) donde permanecieron por un buen rato, hasta que un
funcionario se queja de la fetidez dentro de la patrulla, producto de
tanta paliza a la que fueron sometidos.
En esas condiciones son llevados, el día viernes 13, por el Grupo Anti
Extorsión y Secuestro de la GNB (GAES) donde son golpeados a mansalva
nuevamente e interrogados, a lo que les respondió según consta en el
expediente: “Pueden seguir golpeando mi humanidad como lo han hecho
desde que llegamos a este lugar y quizás hasta me maten como se han
cansado de amenazarme, pero no le diré algo que desconozco” y el
funcionario dándose por vencido ordenó trasladarme al calabozo, donde
me dejaron esposado y vendado. A este lo identifique luego como el
Teniente Páez, jefe del Grupo Anti-Extorsión y secuestro de la Guardia
Nacional con sede en Caucagua, quien se encargó a posterior de levantar
las actas policiales y las declaraciones “amañadas” de las dos muchachas
menores de edad, a las cuales habían torturado y violado, según la
declaración que una de las muchachas hicieron a posterior, en el
transcurso de la investigación que la Fiscalía Octava de Caucagua
adelantó en relación a los hechos mencionados”
En el GAES, continuaron los abusos y maltratos hacia los cuatro
detenidos, allí escucharon la componenda entre los funcionarios
encargados de tomar las declaraciones con un fiscal. Luego los
trasladaron hasta el hospital de Caucagua, donde son examinados por un
supuesto “médico forense”, quien certifica que los cuatro detenidos (el
abogado Navas, su vecino con los dos trabajadores de la finca) se
encontraban en “excelentes condiciones”
De allí, los llevan al CICPC de Caucagua y son reseñados como delincuentes.
El día Domingo son presentados en el Circuito Judicial Penal Extensión
Barlovento, con sede en Guarenas, ante el Tribunal Tercero de Control,
donde les hacen una Audiencia y les son tomadas las declaraciones; ante
la confusión y contradicciones entre las distintas declaraciones, por
una parte, con lo expuesto en el acta policial, por la otra, el Fiscal
del Ministerio Público solicitó un lapso legal para ampliar la
investigación acerca de lo sucedido, entonces el Juez acuerda, que
deben seguir arrestados por el “peligro de fuga” y ordena que sean
recluidos en el Centro Penitenciario de Tocorón; terminada la Audiencia
de presentación, son puestos, de nuevo, bajo la custodia del grupo GAES.
Las torturas, amenazas y vejaciones continuaron y en uno de los
traslados, uno de los funcionarios les confesó “ “NOSOTROS SABEMOS QUE
USTEDES SON INOCENTES, PERO IGUAL VAN PRESOS”, los trasladan nuevamente a
la sede de Caucagua, donde permanecieron hasta el día jueves, cuando
son conducidos a la Penitenciaria General de Venezuela (P.G.V.) con sede
en San Juan de Los Morros, donde duran 47 días, en los que el abogado
Navas (narra en el Informe de la Fiscalía) que siente, por fin, un
alivio, pues ya no lo torturarían y golpearían más, “sentí alegría al
entrar al penal, solo de pensar que acababa la tortura y los golpes, a
pesar de que en la cárcel vería otras crudas realidades”
El 31 de enero, salió de la cárcel, gracias a la valiente labor de la
doctora Francis Hernández, quien pudo esclarecer todo este montaje, y
que también fue amenazada por gente de mucho poder que no querían que
se destapara esta olla. Navas, no quiso regresar a su casa, por temor
que atentarán en contra de su vida. Al amanecer del lunes 03 de febrero,
se dirigió a la sede central de la Fiscalía en Caracas, donde denunció
los atropellos y violaciones de todos sus derechos a los que fue
sometido y solicitó protección, para él y su familia, la cual le fue
negada, bajo el argumento, de que ellos no hacían eso, y que él debía
cuidarse solo. Navas dice, que, ¿cómo él solo?, debía cuidarse de la
Policía de Acevedo, del CICPC y del Grupo de Anti-Extorsión y Secuestro
del brutal e inhumano tratamiento a que fueron sometidos.
En esa denuncia hace responsables al Comisario Cesar Istúriz (quien
amenazó a los trabajadores, Javier y a Miguel de matarlos si los veía en
la calle, mientras eran sacados del hospital de Caucagua) y al otro
jefe de la policía Municipal de Acevedo, al Jefe del C.I.C.P.C., de
Caucagua, y al Teniente Páez, Jefe del GAES de la Guardia Nacional de
Caucagua. En su denuncia, declara “ si a mi familia o a mi nos llega a
pasar algo, ya que la amenaza de muerte contra las muchachas que
sirvieron de “señuelo”, la cumplieron, ya que uno de los Funcionarios
que actuó en el “operativo” descrito, allanó, en compañía de otros
funcionarios y sin orden judicial, la residencia donde se encontraban
las muchachas escondidas por miedo, con la suerte que la Fiscalía de
menores que había tomado la denuncia de las muchachas (menores de edad),
actúo eficazmente evitando que los funcionarios policiales cumplieran
con la amenaza de matarlas si las veían de nuevo en el sector, una vez
tomada la declaración amañada. Los policías mencionados fueron
arrestados y puestos a la orden de un Tribunal por dicho procedimiento
irregular, entre los que cabe destacar al agente Boyer.
El abogado Navas, junto a su vecino, hizo la denuncia en la Fiscalía
General de la República, en la Dirección Derechos Fundamentales, la cual
asigna a la fiscalía 24, con sede en Ocumare del Tuy para conocer del
caso, la cual tomó la declaración de ambos; solo faltaba la declaración
de los trabajadores (hermanos) Miguel y Javier López Rivas, pautada para
el 31-03-2014, la cual no realizaron porque fueron hallados MUERTOS el
Martes 01-04-2014, con signos de tortura junto a otros dos jóvenes
(CUATRO EN TOTAL) que acompñaban ese día a los López Rivera, tirados en
una quebrada, en las inmediaciones de su vivienda, en el sector El
Banqueo de Caucagua.
En compañía de su vecino, acudió a Derechos Fundamentales, en la
Fiscalía General, para denunciar la muerte de los muchachos y a
solicitar protección, pues cuando salieron del centro médico a donde
los hubo llevado el GAES para el “reconocimiento médico”, fueron
amenazados por el jefe de la policía municipal de Acevedo, CESAR
ISTURIS. La Fiscalía General, remite el caso a la Fiscalía Superior de
Miranda, con sede en los Teques, en donde los atiende la sección de
Atención a la Victima.
Desde la muerte de los hermanos López Rivas, viven en zozobra, no tienen
paz, permanecen ocultos en distintos lugares del país, tanto el abogado
Navas como su vecino, ya que han sido informados por personas
allegadas, que funcionarios del grupo GAES, policía municipal de Acevedo
y otros cuerpos de seguridad los han estado buscando y visitando los
lugares que antiguamente frecuentaban con intenciones de matarlos.
Erik Navas, relata que lo que ha hecho en su vida es estudiar, trabajar y
su anhelo era trabajar la tierra de su finca, en la que perdió varias
cosechas de aguacate. Ahora dice que no vive, sobrevive, escondido en
distintos lugares del país. Su vida se la robaron, sus sueños…
Ahora, todos se preguntarán, ¿Cuál es el origen de toda esta historia de
detenciones, torturas, montajes y asesinatos? Y la respuesta es “la
tierra”, este no es el único caso, varias familias de campesinos
humildes han sido desplazadas de sus fincas por una red de delincuentes
con chapas al servicio de autores intelectuales que se mantienen bajo
las sombras, que va desde funcionariato corrupto y que pasa por la
Alcaldía de Acevedo, cuerpos policiales y que se pierde en una madeja de
poderes que alcanza a militares de alto rango. Hasta ahora, muchas de
estas familias no se atreven a denunciar, por estar amenazadas de
muerte, si lo llegaran a hacer.
El Vecino de la Finca del abogado Navas, ocupaba una de las fincas que
pertenecieron al fallecido expresidente Carlos Andrés Pérez, la cual
estaba a nombre de una testaferro, quien vino a reclamar la finca y a la
que llegaron a un acuerdo de que al Vecino le pagarían las
bienhechurías, pero ella no regresó más. Después comienzan a aparecer
por la hacienda funcionarios reclamando la Finca en cuestión. Hoy día,
en esta finca, dicen varias fuentes, que reside un Coronel.
Eric Navas ha puesto estas denuncias en todas las instancias
pertinentes, y ahora lo acompañan varias organizaciones sociales en esta
batalla de defensa de sus derechos y en el que se exige, sea
reivindicado por los daños a que fue sometido, que se haga JUSTICIA, que
no haya IMPUNIDAD en los crímenes de los HERMANOS LÓPEZ RIVAS, que se
investigue la situación de los campesinos que son desplazados de sus
tierras en CAUCAGUA y que alcance a quien tenga que alcanzar.
El informe principal abunda en acciones inhumanas, inenarrables, que por
respeto a las víctimas de esta ignominia y a la sensibilidad humana, no
se han descrito en este relato.
Estas espeluznantes historias que se pensaba, habían quedado enterradas
en la cuarta república, no deben repetirse. De allí el llamado valiente
de Erik Navas, a que se haga justicia, tal como rezan los artículos 19
al 31de la Constitución.
Erik Navas, hace un llamado al presidente de la república, Nicolás
Maduro; a la fiscal, Luisa Ortega Díaz; a la defensora del pueblo,
Gabriela Ramírez para que hagan justicia en este caso de violaciones de
derechos humanos.
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