jueves, 5 de marzo de 2015

Hoy 5 de marzo se cumplen dos años del fallecimiento de Hugo Chávez Frías. Aquel ser humano que estorbaba a muchos, los que más tenían, y que era obligado para los que más necesitaban.

         Curioso es, como después de haberlo demonizado en vida, de calificarlo con los peores improperios, insultos, menosprecios y humillaciones por los más poderosos, hoy día aún se le recuerda como uno de los grandes personajes de la historia, a pesar de las campañas infecciosas y malintencionadas que tuvo que soportar en vida y aún después de su fallecimiento. Incluso con la boca pequeña por sus acérrimos detractores.

         Al igual que Bolívar, Miranda, Sucre o cualquiera de los grandes libertadores, él fue uno más de los Próceres, un miembro más del grupo que se encargó a lo largo de la historia de recordar al mundo que nadie es más que nadie y que ningún país es más que otro. Nos hizo ver, después de jalones en las vendas de nuestros ojos, que otro mundo además de posible, es obligado y necesario.

         Chávez fue un visionario, y supo predecir como los derroteros por los que caminaba el planeta eran los peores a la hora de registrar futuro para la humanidad. La insolidaridad manifiesta, el capitalismo más voraz y feroz, la supremacía del imperialismo y de los poderes financieros sobre la soberanía e independencia de los países, términos que clamaba una y otra vez que terminaría por fagocitar una existencia por igual de personas en virtud de quien les gobernase o del sentir político de su nación. En definitiva, Chávez libró una batalla en vida por la desigualdad, por la tropelía, por el atropello y dio ejemplos de como se gobierna hacia el pueblo y por el pueblo. El fue el sembrador de una cosecha que está dando sus frutos, a pesar de cuervos, tempestades e inclemencias. La siembra fue dura pero la recogida merecerá la pena. Desde el año 1999 fue cambiando la idiosincracia de un país, de un continente, de un pensar, de un sentir.


             Fue el exportador de sentimientos puros y limpios hacia el prójimo, hacia el más débil, el que adolecía de lo más básico. Polinizó como nadie a lo largo del mundo unas ideas socialistas, igualitarias, solidarias, bolivarianas, en definitiva justas. Y eso dolía, escocía a la oligarquía, las grandes multinacionales, la banca y como no, a EEUU.

         Maduro está librando una batalla diaria, hora a hora, contra todo y contra todos, le atacan desde el exterior y le boicotean desde el interior, la traición más dolorosa.

         El mejor homenaje que se le puede hacer a un referente histórico, político, social como fue Chávez es seguir contribuyendo a la lucha desigual que se está librando contra un sistema político que es reflejo de lo que necesita no ya sólo un país sino un planeta. Hay que denunciar las campañas mediáticas, políticas y financieras con las que se ataca a Venezuela y al gobierno de Nicolás Maduro desde todos los puntos del globo. Interioricemos esas acometidas y pensemos que cuando se arremete contra una forma de hacer gobierno solidaria y social, en este caso el venezolano, lo intrínseco del asunto es intentar dinamitar cualquier forma de hacer gobierno en cualquier parte del mundo que no esté sujeta a los dictámenes de las órdenes de quien todos ya sabemos.

         Invito a que sigamos luchando desde la trinchera del saber que la razón sólo tiene un camino a pesar de los múltiples bombardeos que sufriremos todo aquel que vaya en contra de lo establecido. Chávez fue un ejemplo, al igual que  Correa, Evo Morales, Mujica y ahora como notorio, el presidente Maduro. Pero siguen apuntando hacia otras corrientes, otros líderes que se alejan del redil. Ahí está nuestra lucha, sigamos esforzándonos y sacrificándonos por una causa justa, la de erradicar la desigualdad y la justicia social sea el fin de tanto esfuerzo, a pesar de tantos palos en las ruedas.

         Hoy 5 de marzo, es un día para recordar con tristeza por la ausencia de un referente, de un ejemplo, pero también es una jornada para rememorar con alegría como su ejemplo pervive, que los perros siguen ladrando porque se sigue cabalgando. Y ese es el mejor indicio que están preocupados y que vamos por buen camino.
Chávez vive, la lucha sigue!!

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