Los comicios electorales del pasado 8 de Diciembre enfrentaron por vez
19 en 14 años, a las fuerzas de la revolución bolivariana contra las
fuerzas agrupadas en los intereses del gran capital, en esta ocasión, en
el ambiente se introdujeron temas como la legitimidad del Presidente
Maduro y por otro lado la lealtad al comandante Chávez, pero sostenemos
junto a otros autores como Javier Biardeau, Nicmer Evans y Narciso Isa
Conde que la principal tendencia que animó a la participación más allá
de la polarización de fundamentos y creencias políticas, fue la
percepción sobre cuáles y quienes ofrecían las mejores salidas frente a
la crisis económica del país.
Para las fuerzas de la derecha opositora, congregadas en la Mesa de
Unidad Democrática, los resultados electorales constituyen una clara
derrota política. Los mismos, quienes venían teniendo la iniciativa en
la escena política, plantearon al país desnaturalizar el carácter local
de las elecciones municipales y convertirlas en un plebiscito nacional,
animados estos, en la estrategia de erigirse como la fuerza
"democrática" mayoritaria, que les permitiría presionar el
desconocimiento y derrocamiento del gobierno de Nicolás Maduro Moros.
Tales objetivos no fueron alcanzados, por el contrario las fuerzas
bolivarianas se llevaron el 55% de los votos nacionales y 255 (80%) de
las alcaldías y esto se debe, no solo a una mala lectura de los
dirigentes de oposición sobre la disposición combativa de sus propias
fuerzas, sino al éxito de la contraofensiva económica y política
desplegada por el gobierno bolivariano y las fuerzas políticas y
sociales revolucionarias.
Para las fuerzas revolucionarias, los resultados obtenidos el 8-D,
brindan una mayor legitimidad al gobierno de Nicolás Maduro, desmonta la
tesis del golpe inmediato planteado por la derecha, y ofrece más tiempo
para una recomposición de fuerzas del chavismo que cuenta con una
integración mayor de su base social al planteo de las comunas y cuenta
también con la recientemente aprobada ley habilitante para profundizar
en las medidas económicas en función de regular el comercio nacional y
de importaciones.
En opinión de Narciso Isa Conde las medidas económicas “sirvieron para
elevar la moral de la rebelde pobrecía venezolana, la acercó más al
gobierno y a los/as candidatos/as del PSUV y el Polo Patriótico,
potenció el chavismo y atrajo sectores confundidos o desalentados,
convirtiendo el torneo electoral en una confrontación política y de
clase mucho más clara y precisa”. Tal situación permitió pasar
claramente a la ofensiva al gobierno nacional y “sacudir por el cuello a
la derecha (…) contribuyendo así a elevar la subjetividad chavista y
mayor disposición combativa”.
La derecha, mayoría en las grandes ciudades. Para la reflexión.
Los revolucionarios no debemos dormirnos en los laureles. La derrota
electoral de la derecha sólo detiene la legitimidad de la idea fuerza
que activaría en corto tiempo el proceso insurreccional, los impulsos,
recursos, sistemas de comunicación y consensos, argumentos y el bloque
político-económico de fuerzas de la oposición venezolana siguen activas,
a todo esto debemos agregar que ciertamente la derecha ganó
electoralmente en ciudades muy importantes como Valencia (1.385.202),
Maracaibo (2.063.461), Barquisimeto (809.564) y la alcaldía mayor (más
de 3.723.728); ciudades estas de gran concentración poblacional y mucho
peso económico y cultural, que no ameritan ningún descuido.
Por lo que es necesario revisar con detenimiento los resultados de
nuestra política, revisarla con ojo crítico y con perspectivas
hegemónicas, para impulsar con el apoyo a estos resultados medidas que
nos encaminen hacia nuevas situaciones en las que el golpismo, el
gorilismo y el fascismo queden anulados con la insurgencia de nuevas
relaciones sociales basadas en el poder popular.
Valencia, un ejemplo para adentrarse a la situación en las grandes ciudades del país.
Tomaremos como ejemplo del comportamiento electoral por sectores
sociales en las grandes ciudades del país, lo sucedido en la ciudad de
Valencia. Compararemos el comportamiento electoral de las dos parroquias
en las que se asientan la pequeña burguesía o clase media (Norte de
Valencia- Parroquia San José) y los trabajadores asalariados (Sur de
Valencia- Parroquia Miguel peña).
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| Resultados para el análisis. Municipio Valencia. |
¿Que nos indican tales números? que la derecha envalentonada en el marco
de la desaparición física del presidente Chávez, de los sabotajes
eléctricos y de la crisis económica (desabastecimiento y altos precios)
logró ganar para su propuesta diez (10) puntos porcentuales de los
sectores populares (trabajadores asalariados) en favor del líder
derechista Henrique Capriles, esto en relación a los comicios del 2012,
también subió 3% más en los sectores de clase media.
En esta oportunidad (elecciones municipales, diciembre 2013), en el
marco de la contraofensiva de las medidas económicas de las fuerzas
bolivarianas contra los explotadores; En los barrios de trabajadores
asalariados la derecha pierde 5 puntos, sin embargo en la clase media,
principal beneficiada de las medidas económicas, siguió creciendo el
rechazo a la revolución bolivariana 1 punto más.
Concluimos, junto al camarada Narciso Isa Conde, que “La clave de este
doble triunfo electoral (…) estuvo en la radicalización de la respuesta a
la guerra económica (…)La radicalización en está ocasión consistió en
enfocar los problemas y accionar desde el Estado y desde las fuerzas
políticas y los movimientos sociales patrióticos y de izquierda, de tal
manera que una parte del pueblo humilde y sectores medios de bajos
ingresos pudieran identificar muy bien a las derechas políticas y a la
gran burguesía como causantes de la especulación, los
desabastecimientos, la devaluación del bolívar y la crisis de divisas.
Esto quiere decir, que el pueblo trabajador en estos tiempos se suma con
decisión, cuando se enfrenta en lucha franca y abierta a sus
explotadores, de igual forma podemos deducir que la clase media, como en
todos los tiempos y procesos sociales solo ve a la burguesía como
agente de progreso; por lo cual no bastaran ni las medidas de protección
de sus bienes, capitales o beneficios sociales. Sino una franca lucha
cultural por desmontar los paradigmas de vida asociados al consumismo, a
sus ideas sociales y a sus ideas de progreso.
Los principales beneficiados de las medidas económicas siguieron votando por sus explotadores.
El problema de la clase media o pequeña burguesía, es un tema que
amerita una lectura cuidadosa, tales sectores han recibido la influencia
directa del estilo de vida y “modo de pensar Miamero”, en el que
consideran que los esfuerzos en el comercio, en la intelectualidad y en
la gerencia son verdadero trabajo arduo, como “quema de pestañas”, en
tanto el trabajo físico y la vida en los barrios la consideran como
burda, inmerecida y se mantiene adherida a la revolución por subsidios.
Oscar Schemel de la encuestadora Hinterlaces ha planteado en varias
ocasiones, a través de diversos muestreos estadísticos y entrevistas
directas, que esta clase media es poco politizada, pues vive mediatizada
en sus costumbres y estilos de vida permeados a la publicidad, a los
prejuicios superficiales y el comercio. Los revolucionarios debemos
plantearnos romper con tales barreras, el discurso de la pasividad, de
la mera imagen del marketing que contradicen lo emocional con lo
conceptual no convencen a estos sectores; agregamos que para que el
programa revolucionario goce de prestigio en estos sectores, debemos
tomar la iniciativa y la audacia para convocar a un gran espacio
(teorico-practico) de debate político permanente, donde las
contradicciones se traten con mucho respeto y argumentación profunda
basada en datos para deslegitimar- desmontar los consensos que
reproducen el modo de pensar “miamero” y el de la banalidad política.
Plantea Enrique Dussel que “es aquí donde deben situarse la importancia
de los “intelectuales” creadores de explicaciones ad hoc, que tienen
gran eficiencia en cuanto a la integración social. Para deconstruir esa
cultura hegemónica es necesaria considerarla detenidamente y con
categorías adecuadas (…) la creación de teoría tiene un doble frente:
luchar contra la argumentación de la cultura dominante y justificar la
lucha política de los oprimidos”.
Para producir esta penetración- transformación cultural, se deben vencer
un pragmatismo “anti-intelectual”, además, doblegar la ideología
liberal y el pensamiento pequeño burgués (clase donde provienen la
mayoría de los intelectuales) que tiende a inclinarse a justificar el
dominio de las clases explotadoras, para ello, los sectores
revolucionarios debemos llamar a una re- polarización (asunto pendiente
planteado por el comandante Chávez), convocar- producir un nuevo tipo de
intelectual, y una nueva argumentación orientada por los intereses de
la clase trabajadora.
Agregamos que un buen momento para masificar este espacio permanente de
debate y acción bajo nuevas condiciones, es la integración de la inmensa
pluralidad a las comunas, que no deben ser considerada en su simple
acepción liberal como agregación de consejos comunales a la caza de
presupuestos o el sueño de Montesquieu, una descentralización más
acabada, sino como la necesidad de producir una política de desarrollo
económico, científico-tecnológico bajo nuevas relaciones sociales
solidarias basadas en el trabajo liberador.
Esto implica repito, revisar a profundad la política de las fuerzas de
la revolución comenzando con aspectos más retrasados y que fallaron en
esta última contienda electoral.
En las que señalamos:
La cooptación causó divisiones abiertas y veladas que afectaron el desarrollo de las campañas
La perdida de Maturín y de la capital de Barinas entre otras, fueron a
causa de la división de fuerzas y corrientes de la revolución
bolivariana, el presidente Nicolás Maduro señaló que la motivación de
tales candidaturas fueron las ambiciones personales, pero quien se anima
a asegurar esta tesis, tampoco podrá desconocer que también varios
candidatos del Polo Patriótico hicieron campañas personalistas,
sectarias y con alianzas económicas.
Debemos ir más a fondo, tal y como lo señalara Enrique Dussel en su
libro Política para la Liberación, en el capitulo El bloque histórico en
el poder: “como a la comunidad política les es imposible ser siempre
unánime en todo, esto exige fijar formas procedimentales para la toma de
decisiones”, agregamos que tales deben gozar de la aceptación de todas
las partes, para así aumentar la vida de la unidad bolivariana.
Planteamos además que el método de la cooptación o el dedo, no puede ser
la forma de resolución de fisuras o de tomas de decisiones en un
organismo que pretende en palabras del camarada Chávez citando a
Meszaros: “un modo sustancialmente democrático de control y autogestión
general, por parte del pueblo trabajador”. Tal situación debe ser
superada, y es propicio el año 2014 para que el PSUV y la alianza
patriótica lleguen a un acuerdo para los temas electorales y sobre todo
para temas estratégicos.
El problema del marketing político, Otro elemento a cuestionar y
superar, son las asesorías tipo: marketing político, recomendadas por
ciertas empresas brasileñas, entre otras. "no hables de socialismo,
llama a los empresarios, reúnete con la clase media, ponte camisas azul
celestes, modera el discurso", fueron recomendaciones percibidas en los
procesos locales.
Este marketing, basado en los gustos y en estrategias que privilegian
los consensos de la cultura burguesa dominante, pasa por alto, que
estamos en un proceso de transformaciones revolucionarias, en donde la
conciencia social de la clase trabajadora ha crecido superando estos
relatos de la publicidad moderna. No se puede ganar una elección, ni
superar la polarización subordinándose a los consensos de la burguesía, a
la cultura que negamos, es mejor ser productor de una nueva cultura,
construir nuevos consensos; convencer a los sectores populares con el
proyecto de Chávez: el plan de la patria, el poder popular, el golpe de
timón, las comunas y el socialismo.
La notable escasez de candidatas mujeres, otro dato importante, que la
cooptación como racionalización centralizada y restringida de la
estrategia y selección de candidatos obvió, fue la incorporación
paritaria de candidatas mujeres para las diferentes alcaldías del país,
en casos como el del estado Carabobo, donde la mayoría de l@s
luchadores(as) y votantes de nuestras comunidades son mujeres, no había
ninguna candidata mujer a la alcaldía, y menos del 10% de candidatas
concejales.
Esto, le resta arraigo a la apropiación de la política, mucho más si,
las fuerzas de la revolución que encarnamos el legado de Chávez y
asumimos la emancipación de la mujer sobre el yugo del machismo como
principio.
Conclusión
El 2014 será un año propicio para una recomposición de fuerzas del
chavismo a través de la construcción de una política hegemónica de
carácter socialista y basadas en las ideas centrales planteadas por
Chávez en el Plan de la Patria.
No se trata, sólo del murmurado congreso interno del PSUV, sino de un
proceso de encuentros regionales o nacionales de todas las fuerzas
políticas del polo patriótico que proponen el socialismo como
alternativa a la decadencia del capitalismo. Y discutir: 1) la
insurgencia de las comunas y los consejos de trabajadores frente a las
instituciones del estado burgués, creación de los consejos del poder
popular que orienten a los ministerios del poder popular, esto, en el
planteo de Chávez de pulverizar el estado burgués. 2) definición de una
política nacional para el desarrollo coherente de nuevas fuerzas
productivas, y la reforma agraria completa y profunda, 3) Nueva relación
transformadora con los sectores intelectuales de la clase media, el
problema de las universidades y la necesidad de estimular la ciencias y
la tecnología para un plan de desarrollo nacional, 4) el funcionamiento
de la central estatal de importaciones, y nuevas regulaciones para la
comercialización y distribución de productos. 5) Ideas para concretar el
SIBCI como un sistema democrático y efectivo que trascienda la
comunicación institucional y que circule con la voz y las ideas del
pueblo.